Hay que vigilar con lo que se desea, porque te puede ser concedido. Y hay que besar muchas ranas hasta que aparezca el príncipe y como estamos en el siglo XXI la princesa y nos aplicamos el cuento. Puedes hacer tu colección soñada pero te puede salir rana.
Si bien puedes concederte un deseo en forma de pequeño detalle para tu colección, para ti.
Y todo esto para volver a empezar, en una especie de círculo sin fin.