"El Dios griego Helios quiso librarse de su amada Clitia, pues le aburría el que ella, enamorada, le adorara continuamente. Helios convirtió a Clitia en un girasol. Por eso los girasoles miran continuamente al sol. Y por eso es también el girasol es símbolo de la pasión ciega."
Y es que el deseo en sus múltiples interpretaciones parece ser uno de los motores que mueve la maquinaria del mundo. Y lo curioso de todo es que no sabemos por qué deseamos y des de un punto de vista coleccionista uno realmente no sabe que tipo de deseo (si hay muchos) lleva a iniciar una colección. Lo que si podemos hacer es limitar la palabra y extraer alguna conclusión. San Agustín decía muy adecuadamente que: "lo que define a una persona no son sus conocimientos (todos podemos adquirirlos interpreto) sino sus deseos. Cada uno es lo que ama". Lo que en realidad me parece una estupenda definición de lo que somos realmente.
En cuanto a las cuestiones de los Dioses yo no me entrometo, no quisiera provar su ira por muy cruel que me parezca la historia. Y si a partir de ahora veo un girasol lo miraré con afecto, luego observaré el sol y recordaré una triste historia de amor hecha y explicada por Dioses aunque en realidad me suene muy humano.