domingo, 10 de marzo de 2013

Freud. Un viaje al pasado.

Adquirir desde jóvenes tales o cuales hábitos no tiene poca importancia:tiene una importancia absoluta.

                                         Aristóteles


En realidad he leído más arqueología que psicología.

                                         Freud


Hoy hablamos brevemente de Freud el padre del psicoanálisis. Pero no tocaremos la psicología. Toda persona tiene múltiples facetas y Freud tenía una de muy particular. Era coleccionista de antiguedades, era su gran pasión, así pues en su casa poseía jarrones,anillos,figuras,símbolos de la antigua Roma,Grecia,Egipto... Una parte importante de su colección estaba en su consulta, así uno se puede hacer a la idea lo que suponía ser visitado por Freud, ahí en el diván, tumbado y rodeado de una multitud de objetos históricos
observandote. Sin duda la experiencia tenía que ser de lo más estimulante, pero a la vez exraña. Seguramente la visión de este espacio sería lo más recordado si tuvieramos la ocasión de vivir la experiencia personalmente y si seguimos imaginando veríamos a Freud como un arqueologo excavando en nuestra mente e intentando descubrir la solución a algún problema, como buscando un tesoro quizás.
En unas reflexiones el  padre del psicoanálisis reconocía que los objetos me hacen saltar de gozo y me hablan de tiempos y países, civilizaciones extingidas. extrañamente lejanas. La pasión por coleccionar antiguedades lo acompañó toda su vida, reconociendo que por ella había hecho muchos sacrificios, pero que le reportaron inmensos placeres, hasta el último día persistió esa devoción y tenacidad en la búsqueda del pasado tanto en las personas como en los objetos que coleccionaba, una extraña mezcla, fusión de dos mundos que se unían en la persona de Freud

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