jueves, 30 de enero de 2014

La Arqueología. Manchester. Y Lucy esta en el cielo con diamantes.


"Joy Division"



"La memoria es como un obrero que trabaja para establecer cimientos duraderos en medio de las olas".
 
                                                                                            Marcel Proust


                                                                                                                       

Entre las diversas noticias sobre el mundo musical que cada día escuchamos haremos incapié en una especialmente interesante y que hace referencia a la mítica banda de culto JOY DIVISION. No hace falta remarcar que tiene una legión de seguidores y como podéis imaginar de coleccionistas por todo el mundo. La noticia es que han sido rescatadas unas grabaciones en estudio de la banda que habían ido a la basura cuando cerró los míticos estudios Strawberry en los 90 en Manchester. La afortunada se llama Julia Adamson y las ha puesto en venta a día de hoy y seguramente  algún coleccionista pagará una buena suma por ese material inédito.
Hasta aquí el relato de un rescate arqueológico ( en lo musical) de unas grabaciones que tenían muchas posibilidades de restar olvidadas, desaparecidas por el paso del tiempo y las circunstancias, pero es que en este espacio nos gusta juntar mundos, Arqueología-Música, Música-Aqueología; mundos en apariencia distantes pero mucha veces unidos por lineas invisibles que el espacio-tiempo se empeña en juntar. Y para eso tenemos que remontarnos al 24 de noviembre de 1974 y ubicarnos en Adís  Abeba, Etiopía. Ese día unos arqueologos rescataron del olvido a Lucy, el esqueleto de un homínido de gran atiguedad, un antepasado nuestro que vivió y murió hace miles de años. Y la extraña comunión en este relato es que los arqueologos que hicieron el descubrimiento en vez de ponerle un nombre científico tipo E-241 o cualquier otro disparate, le pusieron el nombre de Lucy, con lo cuál consiguieron dar gran notoriedad al descubrimiento. Lucy proviene de la canción "Lucy in the sky diamonds" de The Beatles. Es una canción extraña, como de otro mundo, con una clara  influencia de las droga, concretamente LSD. Pues bien, mediante un ejercicio de imaginación podemos recrear la unión de arqueologos ante su descubrimiento e intentando ponerle un nombre. De fondo, en la radio, en un viejo transistor en una tienda de campaña en medio de la noche africana suena una música, como una especie de hilo mágico, de hechizo, que es lo que puede llegar a ser la música, se oye Lucy in the sky diamonds de The Beatles y en una extraña comunión que crea el ambiente le denominan Lucy, el círculo se cierra.
Volviendo al presente ( aunque solo sea un momento ), la historia de Lucy, como la recuperación del material de Joy Division son el relato arqueológico de un rescate del pasado, de como las cosas fueron en un tiempo que ya pasó y no volverá. A día de hoy todo es recuerdo y lo bonito de ello es que no se ha perdido en la noche de los tiempos. Pero una cosa es segura en el siglo XXIV la música de Joy Division será escuchada, provocará placeres inimaginables, atmósferas, en su música encontrarán substancia e incluso a alguno le partirá el corazón en dos. Y es que algo debe tener Manchester, esa ciudad obrera, hija de la Revolución Industrial, donde casi nunca sale el sol y crea grupos de música absolutamente luminosos.


http://www.youtube.com/watch?v=zuuObGsB0No

http://www.youtube.com/watch?v=NXXkq7l-wZg

martes, 21 de enero de 2014

Pequeñas reflexiones en el siglo XXI.

Reflexión nº1

Existe un refrán inglés que dice lo siguiente: " 40 años de experiencia, en realidad no son más que 40 años haciendo lo mismo". Y es que en la sociedad que vivimos actualmente que algunos denominan líquida parece todo sustentarse en desmoronar todos los conceptos que hasta día de hoy parecían eternos. Vivimos en una sociedad, en una economía de la información, del conocimiento en que 40 años supone una eternidad ante la avalancha de cambios que se nos vienen encima. En este aspecto reside su belleza pero a la vez su incertidumbre y cierto grado de temor ante lo desconocido. Es como si desde una perspectiva coleccionista, la única forma de encontrar un discurso vertebrador a la realidad acelerada de hoy en día uno pueda mirar su colección y observar entre todos los objetos que tiene de donde viene,  una especie de brújula emocional que te indica donde esta el norte, si es que en realidad existe tal norte.

Reflexión nº2

 La segunda reflexión es un simple juego de palabras y es que las palabras, con su hechizo natural nos pueden indicar una cosa, pero a la vez otra.

"En teoría la teoría y la práctica son muy similares, en la práctica no".

martes, 14 de enero de 2014

La cuestión de considerarse un experto coleccionista.

"Un experto es un hombre que ha cometido todas las equivocaciones que pueden realizarse en un campo de trabajo muy estrecho".

                                                                               Niels Bohr. Premio Nobel de Física (1922).

Inevitablemente si tienes una pasión coleccionadora tarde o temprano te llevará a especializarte y hacerte un experto en alguna materia en concreto. Y es que para que nuestra colección sea valiosa tiene que ser fruto de los errores. Como decía George Bernard Shaw "mi reputación aumenta con cada fracaso". El conocimiento exige ese peaje, pero es el único modo de acceder a él y conseguir entre otras cosas una colección que se precie.

lunes, 6 de enero de 2014

Viajando en bicicleta con Einstein.

"La vida es como montar en bicicleta. Para mantener el equilibrio, hay que moverse constantemente"

                                                                                                               Albert Einstein.


Pues me veo viajando en bicicleta, celebrando el inicio de año y teniendo la sensación de entrar plenamente en el S.XXI. Y mientras pedaleo pienso en la frase pronunciada en mitad del S.XX por Einstein que actualmente tiene una vigencia casi universal. Todo evoluciona muy  rapidamente y parece difícil mantener el equilibrio ante la catarata de cambios uno tiene la sensación de poder caerse de la bicicleta en cualquier momento. Hemos pasado de ¡¡ Quemad a Galileo!! que se atrevió a decir que la tierra era redonda como símbolo supremo de la inmobilidad a ser uno quemado si actualmente uno no se mueve (aunque solo sea en bicicleta). Y mientras miro el paisaje pienso en mi colección, ella también se mueve, crece cada día, constantemente, como si tuviera vida propia; ¿hacia dónde irá?. Yo me alejo, me veo como un pequeño punto que se funde con el horizonte, seguramente resultado del movimiento.