- Buenos días - dijo el principito
- Buenos días - dijo el mercader
- Era un mercader de píldoras perfeccionadas que aplacan la sed. Se toma una por semana y no se siente más la necesidad de beber.
- ¿Por que vendes eso? - dijo el principito
- Es una gran economía de tiempo - dijo el mercader -. Los expertos han hecho cálculos. Se ahorran 53 minutos por semana.
- y ¿qué se hace con esos 53 minutos?
- se hace lo que se quiere.
"Yo, se dijo el principito, si tuviera 53 minutos que gastar, caminaría muy suavemente hacia una fuente...
El Principito. Antoine de Saint-Exupéry
Es sorprendente el gran número de coleccionistas que existen de esta maravillosa obra. Los hay que buscan primeras ediciones, otro las diversos idiomas traducidos. También se buscan ediciones exclusivas de gran belleza, incluso algunos entre sus lineas pretenden encontrar alguna respuesta. Y es que algo tiene que tener esta obra, alguna llave universal que atrae a tantos lectores de generaciones diversas y en que el tiempo parece no hacer mella. Y es precisamente el tiempo a lo que se refiere este trozo extraído de El Principito. El hombre lo creó para medirlo todo, con él anticipamos un inicio y un final. Si bien es muy práctico, la sumisión a él condiciona todo, incluso nuestras vidas; condiciona nuestros cálculos, nuestras actitudes y coloca un punto en el horizonte donde tarde o temprano llegamos. Mi visión particular es que Antoine de Saint-Exupéry expresa de forma irónica la servidumbre al tiempo en la que hemos caído; de una forma sutil toca un tema universal y que de una forma u otra nos afecta a todos. Tanto de manera consciente como inconsciente. Quizás ahí resida su maravilloso encanto, al como despierta tanto interés esta obra. Y uno no puede resistirse a preguntar para finalizar:
¿Que harías tu con 53 minutos?
Una reflexión sobre el tiempo expresada por el poeta Virgilio hace ya muchos siglos refleja muy bien el paso del tiempo:
"Sed fugit interea, fugit inreparable tempus, singula dum capti circumvectamur amore"
Traducido:
"Pero huye entretanto, huye irrevocable el tiempo, mientras nosotros vagamos, prisioneros del amor a los detalles".
miércoles, 26 de febrero de 2014
miércoles, 19 de febrero de 2014
Buscando simetrías entre el S.XX y el S.XXI
¿En cuantas ocasiones había dicho y escrito una cosa, cuando en su corazón había sentimientos muy distintos? Pero mientras hablaba y escribía... creía estar diciendo lo que de veras pensaba. Y se decía a si mismo: " En cualquier caso, eso lo exige la Revolución". Para conseguir sus fines, la Revolución había abolido la moral en nombre de la moral; en nombre del futuro había justificado a los FARISEOS, a los CONFIDENTES y a los HIPÓCRITAS; había explicado por qué los inocentes debían ser enviados a la fosa en nombre de la felicidad del pueblo...
El fragmento de texto es de Vasili Gossman de su obra Vida y Destino, un clásico de la literatura rusa del siglo XX. Éste fue sin duda una centuria violenta, extrema. En este siglo se persiguió la utopía colectiva mediante la ideología. Hubo dos guerras mundiales y asistimos al nacimiento de los sistemas totalitarios como medio de encontrar un bien común. Y es que estos sistemas de alguna forma te hacían sentir que lo que hacías tenía algún fin. Dotaba de significado la existencia. Pero todo tiene un reverso malévolo y que si piensan por uno normalmente las cosas terminan mal. El siglo XX lo podemos ver como un cúmulo de desastres pero con la contra partida de un progreso social y económico espectacular.
El siglo XXI reclama otras cosas. Todo parece estar supeditado a la "ideología del dinero". Todo parece estar influenciado por él. Se ha introducido hasta en los pequeños resortes de la vida cotidiana y se ha convertido en la barra de medir de todas las cosas. Lo que esta claro es que en siglo pasado se dedicaron a buscar un camino y en este pasa lo mismo. A día de hoy se están cayendo todos los muros sólidos que conocíamos, que pensábamos que iban a ser para siempre. Y es que la incertidumbre es una mala consejera pero me temo que tendremos que vivir con ella este siglo. Lo importante es que los fariseos, los confidentes y los hipócritas que denunciaba Grossman no vuelvan a aparecer. En el siglo XX fueron los sistemas totalitarios los que hacían ese papel, en el siglo actual son los burócratas, los mercados y los políticos corruptos que han tomado el relevo. Uno tiene la extraña sensación que se producen simetrías temporales, que la historia se repite constantemente. Se presenta un futuro incierto para todos. Yo por si acaso me dedicaré a coleccionar, que es de lo que se habla en este espacio
El fragmento de texto es de Vasili Gossman de su obra Vida y Destino, un clásico de la literatura rusa del siglo XX. Éste fue sin duda una centuria violenta, extrema. En este siglo se persiguió la utopía colectiva mediante la ideología. Hubo dos guerras mundiales y asistimos al nacimiento de los sistemas totalitarios como medio de encontrar un bien común. Y es que estos sistemas de alguna forma te hacían sentir que lo que hacías tenía algún fin. Dotaba de significado la existencia. Pero todo tiene un reverso malévolo y que si piensan por uno normalmente las cosas terminan mal. El siglo XX lo podemos ver como un cúmulo de desastres pero con la contra partida de un progreso social y económico espectacular.
El siglo XXI reclama otras cosas. Todo parece estar supeditado a la "ideología del dinero". Todo parece estar influenciado por él. Se ha introducido hasta en los pequeños resortes de la vida cotidiana y se ha convertido en la barra de medir de todas las cosas. Lo que esta claro es que en siglo pasado se dedicaron a buscar un camino y en este pasa lo mismo. A día de hoy se están cayendo todos los muros sólidos que conocíamos, que pensábamos que iban a ser para siempre. Y es que la incertidumbre es una mala consejera pero me temo que tendremos que vivir con ella este siglo. Lo importante es que los fariseos, los confidentes y los hipócritas que denunciaba Grossman no vuelvan a aparecer. En el siglo XX fueron los sistemas totalitarios los que hacían ese papel, en el siglo actual son los burócratas, los mercados y los políticos corruptos que han tomado el relevo. Uno tiene la extraña sensación que se producen simetrías temporales, que la historia se repite constantemente. Se presenta un futuro incierto para todos. Yo por si acaso me dedicaré a coleccionar, que es de lo que se habla en este espacio
martes, 11 de febrero de 2014
Las Variaciones del Gris.
Hoy ha sido un día gris, espeso como pocos y de inmediato me intriga esa extraña asociación del gris con lo sombrío. Así que reflexiono y no puedo dejar de pensar en la variabilidad de matices que tiene este color. Y es que existen unas cincuenta variaciones del color, quizás más. Encontramos el GRIS ACERO, que como su nombre indica es hermético, el GRIS OSCURO donde reinan las penumbras, el GRIS HUMO que precede al fuego, el GRIS INVIERNO que observas al abrir la ventana y mirar en un mes de enero, el GRIS LOBO y este sin duda aulla, el GRIS AZULADO que es seguramente un trozo de cielo. Hay el GRIS ANTRACITA que realmente no sé como es. También el GRIS BALLENA y este solo hace que aumentar enormemente mi confusión. Hay el GRIS PLOMO que seguramente es muy pesado y el GRIS TORMENTA que al mirarlo notas su humedad y la cercanía de los relámpagos. Existe el GRIS ELEFANTE y te lo imaginas en la Sabana. Hay incluso el GRIS SEPIA con el cuál planeas un plan de fuga. Podría seguir haciendo asociaciones indefinidamente pero termino con el GRIS UNIFORME que es lo que puede llegar a ser la vida cotidiana. Y en medio de estos pensamientos se me ocurre mirar hacia el cielo, es gris y estoy seguro que en él encontraré la infinidad de matices que e enumerado, seguramente muchos más. Voy hacia casa e intento alargar el brazo en un intento de tocar ese cielo gris, su cercanía es un engaño óptico, esta a cientos de quilómetros de mi, quizás la mala fama de gris también los sea.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)