- Buenos días - dijo el principito
- Buenos días - dijo el mercader
- Era un mercader de píldoras perfeccionadas que aplacan la sed. Se toma una por semana y no se siente más la necesidad de beber.
- ¿Por que vendes eso? - dijo el principito
- Es una gran economía de tiempo - dijo el mercader -. Los expertos han hecho cálculos. Se ahorran 53 minutos por semana.
- y ¿qué se hace con esos 53 minutos?
- se hace lo que se quiere.
"Yo, se dijo el principito, si tuviera 53 minutos que gastar, caminaría muy suavemente hacia una fuente...
El Principito. Antoine de Saint-Exupéry
Es sorprendente el gran número de coleccionistas que existen de esta maravillosa obra. Los hay que buscan primeras ediciones, otro las diversos idiomas traducidos. También se buscan ediciones exclusivas de gran belleza, incluso algunos entre sus lineas pretenden encontrar alguna respuesta. Y es que algo tiene que tener esta obra, alguna llave universal que atrae a tantos lectores de generaciones diversas y en que el tiempo parece no hacer mella. Y es precisamente el tiempo a lo que se refiere este trozo extraído de El Principito. El hombre lo creó para medirlo todo, con él anticipamos un inicio y un final. Si bien es muy práctico, la sumisión a él condiciona todo, incluso nuestras vidas; condiciona nuestros cálculos, nuestras actitudes y coloca un punto en el horizonte donde tarde o temprano llegamos. Mi visión particular es que Antoine de Saint-Exupéry expresa de forma irónica la servidumbre al tiempo en la que hemos caído; de una forma sutil toca un tema universal y que de una forma u otra nos afecta a todos. Tanto de manera consciente como inconsciente. Quizás ahí resida su maravilloso encanto, al como despierta tanto interés esta obra. Y uno no puede resistirse a preguntar para finalizar:
¿Que harías tu con 53 minutos?
Una reflexión sobre el tiempo expresada por el poeta Virgilio hace ya muchos siglos refleja muy bien el paso del tiempo:
"Sed fugit interea, fugit inreparable tempus, singula dum capti circumvectamur amore"
Traducido:
"Pero huye entretanto, huye irrevocable el tiempo, mientras nosotros vagamos, prisioneros del amor a los detalles".
No hay comentarios:
Publicar un comentario