miércoles, 30 de julio de 2014

El elogio de la linea. Parte nº2

Como puedes sopesar nos pasamos la vida siguiendo lineas y no ser realmente consciente de ello.
Y es  que al cruzar la linea te adentras en lugares desconocidos y al salir de ella sales de lo común, de lo que todo el mundo hace.
En el final de la línea todo termina.
Quien no ha hecho alguna vez que mira hacia el horizonte poniendo la mano como visera intentando ver alguna cosa en la lejanía (visualizalo) y lo que en realidad  uno mira es la linea del horizonte, tan lejana ella que no nos tiene que extrañar que en la antiguedad se pensara que al llegar hasta ella suponía el fin del mundo y caer en un abismo sin fin.
Existen las líneas paralelas ellas nunca se ven, cada una va a lo suyo en una especie de enemistad eterna.
También están las lineas infinitas que marcan los meridianos y los hemisferios terrestres que sirven para ordenarlo definitivamente todo.
Si dejamos la grandiosidad y miras la palma de tu mano observaras multitud de lineas, cada una de ellas con un significado existiendo especialistas que adivinan el futuro con tal solo verlas. Y es que en la sociedad actual (en la anteriores también) tienes que saber leer entre lineas, puedes evitarte muchos problemas o encontrar oportunidades.
En definitiva cuanto más pienso en lineas más consciente soy de su importancia, este texto sin ir más lejos se organiza en lineas, ¿que sería de él sin la organización que le brindan las lineas?, ¿lo podrías realmente leer?.
Y si crees que ha sido fácil escribir este texto te equivocas, es fruto de una semana siguiendo a ratos una línea constante de pensamiento sobre un tema, en un inicio simple al final complejo, inesperado; siguiendo mi linea personal de observar la vida. Estoy seguro que colecciono siguiendo una linea, de eso no tengo ninguna duda y más después de escribir este texto pero entre la variedad de ellas no tengo muy claro cual sera cuestión de perseverar.

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