"Por muy lejos que uno vaya, por muy alto que uno ascienda, siempre empieza por un simple paso".
Shi Tao
Es riguroso invierno, de hecho la estación invernal tiene unos pocos días de vida. Las fiestas navideñas están muy cerca y en el ambiente se nota cierto aire de festividad. Decido ir por una de las calles principales para observar todos los escaparates y demás detalles de ambientación a la vez que uno va pensando en que vamos a entrar en un nuevo año, 2015, quien lo iba a decir. Uno proyecta en su imaginario propósitos para el nuevo año y de una manera espontánea surge esa influencia oriental que cada vez más interesa e impregna este espacio.
"Por muy lejos que uno vaya, por muy alto que uno ascienda, siempre se empieza por un simple paso".
Hacer cosas, intentar dejar otras, todos pensamos lo mismo. Y mientras ando distraido en mis pensamientos de golpe y por sorpresa una maravillosa COLECCIÓN (de eso hablamos en este espacio) de turrones. Seguramente me encuentro en el palacio de goloso; observo imaginación, variedad. Los colores desbordan mi retina en una especie de fiesta cromática. Los probaría todos y ante esa imposibilidad decido seguir mi paseo, eso sí, contento de haber encontrado un pequeño rincón de belleza. Tiro calle abajo, el sol da en mi cara, cierro ligeramente los ojos como un hijo cualquiera del sol naciente y me fundo entre la gente.
FELIÇ 2015
Que todos vuestro deseos se cumplan. Que os regalen montones de ilusión, que es seguramente el elemento primario de todo.
Preciosa fotografía, reflexió i missatge. Al llegir-lo m' ha transportat de plè al passeig que tan acuradament descrius, per un carrer amb aparadors guarnits de Nadal, un matí d' hivern. Una cosa que gairebé tota la nostra generació havia fet de petits, amb aquella barreja d' il.lusió, despreocupació i llibertat que sentiem quan arribaven les vacances de Nadal. Potser es aquesta il.lusió, la que amb el temps tendim a oblidar, però sempre resta en el nostre subconscient i a vegades la despertem amb les coses mes sencilles.
ResponderEliminarFeliç 2015