lunes, 28 de septiembre de 2015

La Nueve, el mono....(parte nº2)

Dejaremos a nuestro misterioso personaje, ya sabremos hacia el final de esta historia que es lo que ocurrió aquella noche. Lo cierto es que en esas horas selló su destino.
En la antigua Roma eran conscientes de los caprichos de la vida, en las viejas monedas del Imperio, en su reverso aparecía la Diosa de la Fortuna. Era de una belleza cautivadora, aparecía envuelta en una túnica. En una mano tenía el cuerno de la abundancia y en la otra un timón. Se la asociaba con el dinero, el progreso y la salud. Con el cuerno podía conceder gracias, pero con el timón podía hacer virar tu suerte en cualquier momento hacia la fatalidad. Eso es en parte lo que ocurrió esa noche.
En este relato observaremos los caprichos de la Diosa Fortuna en el camino de "La Nueve", des de  sus orígenes hasta su final. Un intenso camino lleno de emoción, aventura y sufrimiento. Y si pensabais por algún instante que no se pueden juntar la historia de la Nueve, un mono y el tablero de ajedrez de Hitler vais muy equivocados. Y es que además todo esto mezclado con el coleccionismo, que de esto hablamos en este espacio. Pero lo que realmente queda claro es que al finalizar esta historia las palabras de la sabiduría clásica que seguidamente expondremos tendrán un hondo significado, son la delgada linea que separa la vida de la muerte y donde la Diosa Fortuna tendrá mucho que decir:

"No se te ha hecho ninguna promesa para esta noche. No, que digo, una noche es mucho tiempo. No se ha hecho ninguna promesa ni tan solo para  esta hora".

Podría haber sido perfectamente un lema de la nueve".

Fin de la segunda parte.

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