sábado, 1 de junio de 2013

El lujo. Pintura: Cualquier cosa... Parte nº2

"El lujo: Cualquier cosa que provoca en nosotros una reacción desproporcionada, por
exceso o por defecto, puede controlarnos y con frecuencia lo hace."
Reflexión realizada debajo de este árbol



"Cuando los hombres destruyen sus viejos dioses, pronto encuentran nuevos dioses que ocupen su lugar"
 
                                    Pearl S. Buck
 

 

La palabra lujo conlleva asociada la exclusividad, todos queremos ser exclusivos y el lujo con toda su carga simbólica incorporada permite adquirir esa categoría. También está  estrechamente unido a la identidad, el uso  del lujo hace que las personas que lo utilizan se las distingan de un cierto modo. Podríamos decir que se salen de la "normalidad" simplemente para dar un mensaje hacia los demás para que se sepa quién son y que representan y eso en el mundo de la imagen en el que estamos inmerso es mucho. Si bien la parte práctica del asunto es que esa simbología se hace servir para introducirse en un grupo social determinado que normalmente va asociado al poder.
Decididamente el lujo es elitista y potencialmente se basa en la tradición, en la conservación. Pero tiene una característica que hace que el concepto no caiga en deshuso, muta, cambia. Nuestros antepasados no tenían el mismo concepto de la palabra, para ellos el lujo era otra cosa, iba más relacionado con la artesanía, en apreciar la calidad. Hoy va más relacionado con una experiencia, antes era un círculo cerrado, pequeño. Hoy se ha "democratizado", hay más gente que puede acceder a él y los productos destinados a este sector de población se producen en serie. Eso sí todos los bienes de gama alta procuran tener un cuidado especial a los detalles y éstos van directamente relacionados con el precio.
En cuanto a los coleccionistas no escapamos a todas estas estrategias. Todo el que colecciona sabe que hay ediciones limitadas/ especiales; buscamos la singularidad, lo que sale de la norma en algunas casos, si bien aquí el coleccionista no trata de dar mensajes a los demás. Quizás la relación con el objeto sea más compleja, una mezcla de ¿admiración?, ¿fetichismo?, ¿búsqueda de una emoción?, ¿una respuesta?... El tipo de relación  puede que se establezca con el concepto antiguo de la palabra y se trata de apreciar la calidad de las cosas materiales e introducirte en un mundo simbólico, pero en este caso interno y a la vez cubrir un satisfacción personal. Lo que esta claro , que el concepto que hoy se tiene no será el mismo mañana, ahí reside su misterioso encanto, se adapta a la evolución social y humana. Eso sí el placer que proporciona el lujo, el deseo de poseerlo en sus diferentes variables es su motor, su corazón y su hechizo que hace que incluso los déspotas más brutales, solo hemos de recordar alguno de los dictadores de los años 70 con sus tronos hechos de oro, quieran contratar eruditos, artesanos y artistas para crear lujo, de eso la historia de la humanidad y en sus diversas culturas  está lleno de casos, algo tendrá pues. De todas formas no es oro todo lo que reluce. Puedes ver el árbol con oro o sin él, todo depende de como lo desees ver y en la utilidad que le quieras dar.

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