| "Luxus" |
¿Quién no se ha imaginado seducido imaginando conducir un coche deportivo exclusivo de alta gama? ¿Quizás comprando un bolso de un marca elitista de precio porhibitivo?, ¿O una colonia en que cada gota cuesta su peso en oro? o ¿Unos zapatos de precio absurdo?.
Hablamos del lujo, ese sector de la economía que no parece acusar la crisis y es que ricos siempre habrá y aspirantes a serlo muchos más. Y cuando hablamos de lujo entramos en el mundo de las necesidades simbólicas, de nuestro imaginario.
¿Entonces que mecanismos hacen que exista un mercado en que mucha gente acepta pagar por un producto que seguramente lo único que lo diferencia de otros es la asociación de unos "valores"?
Por empezar por alguna parte podemos remitirnos a la sabiduría clásica. La palabra lujo viene del latín LUXUS y su significado es "el crecimiento desmesurado y dislocado de una planta". Para entendernos si lo relacionamos con el deseo, esta definición nos obliga a preguntarnos lo siguente: ¿Que nos empuja a comprar un artículo de estas características, en que su precio es desmesurado, dislocado y sus valores son puramente simbólicos?. Pues el sentimiento humano de desear poseer y transmitir a los demás un signo exterior de riqueza, en otras palabras de distinción. En las múltiples facetas del deseo, el poseer un determinado objeto te vincula a un grupo social ( al que perteneces o aspiras ) o bien un signo de dominación y poder. Con la adquisición de un determinado producto creemos alcanzar la satisfación, cumplimos una meta y damos un mensaje a los demás.
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