miércoles, 22 de abril de 2015

Un western clásico en mi vida cotidiana: Duelo al sol (por un teléfono)

Caminaba tranquilamente, nada hacía presagiar ningún hecho anecdótico pero fue en un cruce entre dos calles cuando los acontecimientos se precipitaron súbitamente. En ese punto mi camino y el de un extraño se juntaron. Se produjo un cruce de miradas de apenas unas décimas de segundo absolutamente valorativas; él a mi no me justó nada intuí que buscaba algo y su reacción no se hizo esperar. De una manera mecánica y sin empatía dijo: "esta sonando tu teléfono". Supe inmediatamente que no era cierto, lo tenía desconectado y lo sabía, así que orienté mi mirada directamente a sus ojos y le dije en un tono amable un escueto: "gracias por pensar en mí, pero no es el mio". Se produjo un instante de pausa, yo estaba dispuesto a desenfundar, podía oír en mi cabeza esa melodía de duelo, se respiraba la calma antes de la tempestad. Pero en un nuevo giro dijo: "igual no es el tuyo, quizás me haya confundido. Inmediatamente yo contesto seguramente sea eso. Me alejo con toda la calma que pude y se reproducieron en mi memoria los duelos clásicos de las películas del oeste: Río Bravo, El hombre que mató a Liberty Walance, Sólo ante el peligro, Duelo de Titanes... Películas que mostraban una colección de psicología humana, de lucha contra las circunstancias adversas, la venganza, la redención, la valentía, la codicia y obsesión por el oro.
Al dejar volar tanto mi imaginación incluso antes de entrar en mi casa me pareció que se levantaba viento y por mi lado pasaba una bola de hierbajos redonda típica del oeste y que al abrir la puerta me encontraría con tía Molly esperándome con un delicioso pastel de arándanos recién sacado del horno. Evidentemente eso no ocurrió y yo seguí con mi vida cotidiana 
https://www.youtube.com/watch?v=C-4ZJ2lgXpI

https://www.youtube.com/watch?v=svR5dCIAIag

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