Es difícil valorar cuando un objeto es original y por su peculiar belleza pasa a ser catalogado como obra de arte que transciende la funcionalidad del propio objeto. Este es el caso del salero de Cellini, como otros trabajos, su salero llegó a adquirir valor público porque expresaba el carácter distintivo e íntimo de su autor. Conseguir esta fusión a la hora de crear conlleva toda una serie de pautas, no existe una receta mágica, pero pueden encontrarse una serie de puntos en común que sirven que podamos valorar cualquier obra de arte y expresar nuestra opinión sobre cualquier objeto artístico, una especie de guía de conocimiento que más o menos se repite. Con ello puedes valorar un salero, una canción o un concepto de fútbol y realmente luego se puede argumentar por lo menos su originalidad que es lo que estamos tratando. En el caso de salero de Cellini tenemos que remitirnos a su autor, a su historia. Se formó en el gremio de orfebres y dentro del colectivo algunos maestros emprendían la aventura de crear sus talleres haciendo productos rápidamente reconocibles, lo que hoy conocemos como marca de fabrica. Cellini pertenecía a este grupo. En este momento encontramos la primera pauta.
1. El individuo o persona, el genio
Una persona distintiva, en este caso Cellini. Su formación, su forma de observar la vida, su entorno, la forma de trabajar, su carisma... realmente lo hacen único. Observar su salero y conocer su obra hace que lo identifiques inmediatamente.
2.Ruptura, crear algo nuevo (poesis)
El hecho que un cuenco para la sal se hubiera convertido en un objeto de refinamiento que transcendía cualquier finalidad funcional era motivo de atracción, tanto del objeto como del autor. Había creado algo nuevo y en su época fue valorado y admirado. Cellini tenía una capacidad superior a la hora de pasar la bidimensionalidad del dibujo a la tridimensionalidad del objeto (en este caso el salero), no había nadie como él y en gran parte de ahí nace su genio, su peculiaridad.
3.Los materiales
Una de las características de Cellini era trabajar con <materiales puros> , su idea era que las cosas tenían que ser lo que son, odiaba el enchapado por ejemplo y si trabajaba con oro tenía que ser oro nada de imitaciones. De esta forma expresaba el carácter personal del autor a la obra, era una característica intrinsica, buscaba la veracidad.
4.La introspección
Sería como la consciencia de sí mismo en el entorno y en la época que le tocó vivir. Cellini vivió en el Renacimiento, en cierta forma su vida en la corte fue dependiente de los intereses de la nobleza, una relación claramente jerárquica y en ciertos aspectos de "humillante". Esto sin duda se vio reflejado en su obra, la irresistible necesidad de crear, su vida interior se vio reflejada en los objetos que producía y en destellos de la época que le tocó vivir, al mirarlos observamos un mundo que existió en un pasado muy lejano
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